DESCRIPCIÓN:
Rioja es una
Denominación
de Origen calificada (DOCa) de
España con la que se distinguen a ciertos vinos elaborados
en áreas de las comunidades autónomas de
Castilla y León,
Navarra, el
País Vasco y
La Rioja.
Por la diversidad
orográfica y climática se distinguen tres subzonas de
producción:
Rioja Alta,
Rioja Baja y
Rioja Alavesa donde se originan vinos de distintas
características.
La producción media anual de
vino de Rioja es de 250 millones de litros (85% vino tinto y 15%
vino blanco y rosado).
Los vinos de Rioja son
frescos, aromáticos, de composición equilibrada y excelente
buqué.
Historia del vino de Rioja:
El cultivo de la
vid llega a La Rioja
a través de los
romanos, los
fenicios y los
primitivos
celtíberos.
El documento conservado más antiguo que hace referencia a la
existencia de vid en La Rioja, data de 873. Procede del
Cartulario de
San Millán y trata una donación en la que aparece el
Monasterio de San Andrés de Trepeana (Treviana).
Siglo XIII:
Gonzalo de Berceo, clérigo del
Monasterio de Suso en
San Millán de la Cogolla (La
Rioja) y primer poeta español conocido, menciona el vino en
sus versos.
Año 1063: Primer testimonio de la viticultura riojana en
la "Carta de población de Longares".
Año 1102: El Consejo regulador de Rioja nos dice que el
Rey Sancho de Navarra reconoce jurídicamente el vino de Rioja,
aunque no recoge el ordinal que acompaña al nombre. El hecho es
que en 1102 ningún rey Sancho reinaba en Navarra, lo hacía Pedro
I.
Año 1560: Los cosecheros logroñeses eligen un símbolo que
represente la calidad de los vinos.
Año 1635: Accediendo a la petición de los bodegueros, el
alcalde de
Logroño prohíbe el paso de carruajes por las calles
contiguas a las bodegas para evitar el posible deterioro de la
calidad de los mostos debido a las vibraciones.
Año 1650: Primer documento para proteger la calidad de
los vinos de Rioja.
Año 1787: Se crea la Real Sociedad Económica de
Cosecheros de Rioja para potenciar el cultivo vitivinícola, la
elaboración del vino y su comercio.
Año 1790: Se celebra la primera asamblea de la Real
Sociedad de Cosecheros en la que participaron 52 localidades
riojanas, y donde se plantearon iniciativas como construir y
mejorar los caminos y accesos para dar mayor salida al vino.
Año 1852:
Luciano Murrieta crea el primer
vino fino de la zona
en el
mayorazgo del
Duque de la Victoria, después de aprender el proceso en
Burdeos.
Año 1878: Se constituye una comisión contra la
filoxera.
Año 1885: Se promulga la Real Orden de Defensa contra la
filoxera.
Año 1892: Se funda la Estación de Viticultura y
Enología de
Haro, para mejorar el control de calidad.
Año 1899: El 20 de enero se perciben los primeros ataques
de filoxera, confirmándose por una comisión el 12 de junio en
una finca de
Sajazarra.
Año 1902: Se promulga una
Real Orden que
determina el "origen" para los vinos de Rioja.
Año 1926: Se crea el Consejo Regulador con los
objetivos de delimitar la zona de producción, expedir la
garantía del vino y controlar la utilización del nombre "Rioja".
Año 1945: El Consejo Regulador se estructura legalmente.
Año 1970: Se aprueba el Reglamento de la
Denominación de Origen y del Consejo Regulador.
Año 1991: Se otorga el carácter de Calificada a la
Denominación de Origen "Rioja".
Año 2004: Se vuelve a publicar el Reglamento de la
Denominación de Origen Calificada "Rioja" y de su Consejo
Regulador, debido a ser anulado el anterior por el
Tribunal Supremo
debido a un defecto formal en la tramitación de la citada Orden,
al no haber sido dictaminada por el Consejo de Estado.
Año 2007: Se autorizan nueve variedades de uva que se
añaden a las siete que ya estaban permitidas desde 1926.
Incluyen seis variedades autóctonas recuperadas y tres
variedades foráneas entre las que se encuentran las variedades
internacionales blancas
Chardonnay y
Sauvignon blanc.
Los
términos municipales englobados en la D.O.Ca. Rioja, desglosados
por subzonas y provincias son los siguientes:
Rioja Alta:
Comunidad Autónoma de La Rioja:
Ábalos,
Alesanco,
Alesón,
Anguciana,
Arenzana de Abajo,
Arenzana de Arriba,
Azofra,
Badarán,
Bañares,
Baños de Río Tobía,
Baños de Rioja,
Berceo,
Bezares,
Bobadilla,
Briñas,
Briones,
Camprovín,
Canillas de Río Tuerto,
Cañas,
Cárdenas,
Casalarreina,
Castañares de Rioja,
Cellorigo,
Cenicero,
Cidamón,
Cihuri,
Cirueña,
Cordovín,
Cuzcurrita de Río Tirón,
Daroca de Rioja,
Entrena,
Estollo,
Foncea,
Fonzaleche,
Fuenmayor,
Galbárruli,
Gimileo,
Haro,
Hervías,
Herramélluri,
Hormilla,
Hormilleja,
Hornos de Moncalvillo,
Huércanos,
Lardero,
Leiva,
Logroño,
Manjarrés,
Matute,
Medrano,
Nájera,
Navarrete,
Ochánduri,
Ollauri,
Rodezno,
Sajazarra,
San Asensio,
San Millán de Yécora,
San Torcuato,
San Vicente de la Sonsierra,
Santa Coloma,
Sojuela,
Sorzano,
Sotés,
Tirgo,
Tormantos,
Torrecilla sobre Alesanco,
Torremontalbo,
Treviana,
Tricio,
Uruñuela,
Ventosa,
Villalba de Rioja,
Villar de Torre,
Villarejo y
Zarratón.
Provincia de Burgos (Castilla
y León):
Enclave del término municipal de
Miranda de Ebro denominado "El
Ternero".
Rioja Baja:
Comunidad Autónoma de La Rioja:
Agoncillo,
Aguilar del Río Alhama,
Albelda,
Alberite,
Alcanadre,
Aldeanueva de Ebro,
Alfaro,
Arnedillo,
Arnedo,
Arrúbal,
Ausejo,
Autol,
Bergasa,
Bergasillas Bajera,
Calahorra,
Cervera del Río Alhama,
Clavijo,
Corera,
Cornago,
El Redal,
El Villar de Arnedo,
Galilea,
Grávalos,
Herce,
Igea,
Lagunilla de Jubera,
Leza de Río Leza,
Molinos de Ocón,
Murillo de Río Leza,
Muro de Aguas,
Nalda,
Ocón (La Villa),
Pradejón,
Préjano,
Quel,
Ribafrecha,
Rincón de Soto,
Santa Engracia de Jubera
(zona Norte),
Santa Eulalia Bajera,
Tudelilla,
Villamediana de Iregua y
Villarroya.
Navarra:
Andosilla,
Aras,
Azagra,
Bargota,
Mendavia,
San Adrián,
Sartaguda y
Viana.
Rioja Alavesa:
Provincia de Álava (País
Vasco):
Baños de Ebro,
Cripán,
Elciego,
Elvillar,
Labastida,
Labraza,
Laguardia,
Lanciego,
Lapuebla de Labarca,
Leza,
Moreda de Álava,
Navaridas,
Oyón,
Salinillas de Buradón,
Samaniego,
Villabuena de Álava y
Yécora.
Gracias a las grandes inversiones que han venido realizando, las
bodegas de Rioja son pioneras en tecnología enológica y superan
en capacidad de crianza a cualquier zona vinícola del mundo.
Éstas siempre han estado a la vanguardia en la aplicación de las
técnicas enológicas más avanzadas, lo que les ha permitido
elevar continuadamente la calidad de sus vinos sin abandonar la
tradición.
El método moderno de elaboración consiste básicamente en
despalillar las uvas antes de la fermentación en depósitos de
acero inoxidable u hormigón. Unas pocas bodegas eligen la
fermentación en roble. La fermentación de los tintos se realiza
con la piel de la uva sin prensar, durante un periodo de 10 a 15
días a una temperatura de entre 28 y 30 grados para extraer el
color. El vino resultante se introduce en depósitos limpios,
normalmente de acero inoxidable, para completar la fermentación
maloláctica.
Posteriormente es introducido en barricas de roble de 225 litros
para su envejecimiento, lo que concede a los vinos tintos y
blancos de La Rioja su peculiar carácter. Alrededor del 50% de
vino de la D.O.Ca Rioja es envejecido de este modo.
Tradicionalmente, los nuevos tintos son aclarados cuatro veces
mediante los trasiegos durante el primer año y dos veces el
segundo. Las bodegas pueden elegir el tiempo de envejecimiento
que mejor se adapte al estilo de sus vinos, siempre y cuando
respeten el mínimo requerido para cada categoría. |
CRIANZA:
La crianza de los
vinos amparados por la denominación de origen calificada «Rioja»
se efectuará en las bodegas inscritas en el Registro de Bodegas
de Crianza durante, al menos, dos años naturales a contar desde
el 1 de octubre del año de la cosecha de que se trate.
La
elaboración se realiza en
barricas de roble de 225 litros durante un tiempo que oscila
entre 1 y 3 años, y posteriormente en la propia botella durante
un período de 6 meses a 6 años:
Vinos tintos:
Existen dos métodos de
elaboración: el de maceración carbónica (tradicional de los
cosecheros, para su comercio temprano) y otro en el que se
elimina el raspón del racimo antes de la fermentación (utilizado
por las empresas bodegueras, para destinarlos a crianza).
Vinos blancos:
La uva pasa entera a la
escurridora, se eliminan los raspones y los hollejos, y el mosto
obtenido entra en los depósitos para su fermentación.
Vinos rosados:
La uva pasa a la
escurridora despalillada y ligeramente estrujada, procediéndose
a la maceración del líquido con los hollejos. El mosto obtenido
se decanta antes de entrar en los depósitos de fermentación.
Dependiendo del tiempo
que el vino permanece en barrica se clasifica como:
Crianza:
En los vinos tintos el
periodo de crianza en barrica de roble y botella tiene que ser
de un mínimo de dos años naturales a contar desde el 1 de
octubre del año de la cosecha de que se trate, seguida y
complementada con envejecimiento en botella. El tiempo mínimo
que debe permanecer en barrica es de un año.
En el caso de blancos y
rosados el tiempo total es el mismo que para los tintos, pero
solo es obligatorio un mínimo de seis meses en barrica.
Reserva:
En los vinos tintos el periodo de crianza en
barrica de roble y botella tiene que ser de un mínimo de treinta
y seis meses, con un tiempo mínimo de permanecía en barrica de
roble de doce meses.
En el caso de blancos y
rosados el tiempo total entre crianza en barrica de roble y
botella tiene que ser un período mínimo de veinticuatro meses,
con una duración mínima de crianza en barrica de roble de seis
meses.
Gran Reserva:
En los vinos tintos el tiempo tiene que tener un
mínimo de tiempo en barrica de veinticuatro meses, seguido y
complementado con un envejecimiento en botella de treinta y seis
meses, también como mínimo.
En el caso de blancos y
rosados: crianza en barrica de roble y botella durante un
período total de cuarenta y ocho meses, como mínimo, con una
duración mínima de crianza en barrica de roble de seis meses.
Tipos de Vinos:
De acuerdo con el Reglamento de la D.O.Ca. Rioja (BOE-A-2004-183845
) y su última modificación (BOE-A-2009-89509 ), los diferentes
tipos de vino deben emplear las variedades autorizadas en las
siguientes proporciones:
Vinos tintos:
En los vinos tintos
elaborados con uva desgranada, deberá emplearse, como mínimo, un
95% de uva de las variedades Tempranillo, Garnacha tinta,
Graciano, Mazuelo y Maturana tinta. En los vinos tintos
elaborados con uva entera, este porcentaje será, como mínimo,
del 85%.
Vinos blancos:
Se emplearán
exclusivamente uvas de las variedades Viura, Garnacha blanca,
Malvasía, Maturana blanca, Tempranillo blanco y Turruntés. Se
pueden emplear también uvas de las variedades Chardonnay,
Sauvignon blanc y Verdejo siempre y cuando no sean la variedad
predominante en el producto final.
Vinos rosados:
Se empleará un mínimo del
25% de uvas de variedades Tempranillo, Garnacha tinta, Graciano,
Mazuelo y Maturana tinta. En el caso de que se empleen las
variedades Chardonnay, Sauvignon blanc o Verdejo no deben ser la
variedad predominante en el producto final.
Uno de los rasgos diferenciadores de los vinos de Rioja es la
gran aptitud que poseen para el envejecimiento, cualidad
exclusiva de los grandes vinos.
A través de un adecuado proceso
de crianza, en el que la madera de roble juega un papel
decisivo, el vino de Rioja experimenta una evolución favorable
que exalta sus virtudes y le confiere nuevas características
aromáticas y de sabor.
La crianza de los vinos de
Rioja se realiza en barricas de roble de 225 litros, donde el
vino experimenta un lento proceso evolutivo de microoxigenación
y estabilización, al tiempo que adquiere aromas y sabores
transmitidos por los taninos de la madera.
Es la técnica tradicional
de crianza de los grandes vinos, un proceso natural y más
costoso que las modernas propuestas de una enología más
"industrial". La crianza se completa después en botella, donde
el vino sigue evolucionando en un ambiente reductor hasta
alcanzar su plenitud.
Grandes vinos de añadas
históricas duermen embotellados durante décadas en las
"sacristías" de las bodegas riojanas hasta convertirse en
auténticas joyas enológicas. |